Lancia Delta S4
CAMPEONATO DEL MUNDO DE RALLYES
COCHES MITICOS DE AYER Y DE HOY

Octava entrega: Lancia Delta S4. :

Lancia Delta S4: La culminación de la tecnología Gr.B. Un coche sin suerte.
El Lancia Delta S4 estaba llamado a ser el Gr. B definitivo, la respuesta de Lancia a los continuos éxitos de Peugeot con su 205 T16 y la evolución lógica del Lancia 037 Rally al cual, como ya hemos dicho, según sus pilotos sólo le faltaba la tracción total para ser perfecto. Sin embargo, la vida de este modelo tan sofisticado fue breve, por los acontecimientos que todos conocemos y que abocaron a los míticos Gr. B a la desaparición.
Pero comencemos por el principio. Lancia estiró hasta el límite la vida de su extraordinario 037 Rally, pero en 1985 la evolución 2 del 205 T16 hizo que el dominio del Peugeot fuera incontestable y el 037, sin tracción total, era como un atleta cojo que sólo podía brillar en algunos rallyes.

Toivonen, en un tramo de enlace del Rallye RAC de 1985, que ganó en el estreno mundial del Delta S4.
Alen, en el RAC de 1985, respaldando a Toivonen en el segundo puesto del podio
Fotos cortesía de los libros "Rally Cars" y "Rally", de Reinhard Klein.

Lejos de evolucionar el 037, Lancia construyó un modelo nuevo, con carrocería y denominación derivadas de un modelo de serie (el Delta), partiendo de las innumerables virtudes del 037 y mejorando al 205 T16 en todo lo posible.
Técnicamente, el Delta S4 partía de un motor central longitudinal (transversal en el 205), de 1759 cc., con 4 cilindros y 16 válvulas, con inyección electrónica Weber. Uno de los grandes avences tecnológicos fue la combinación del Turbo KKK con el compresor Volumex, desarrollado por Lancia en la gran serie. El Volumex eliminaba el tiempo de respuesta del turbo a bajas revoluciones, resolviendo uno de los grandes problemas de los demás gr.B. El antiguo 037 solamente llevaba este compresor, sin turbo. El motor desarrollaba, oficialmente, entre 450 y 500 CV, con un peso para el vehículo 50 kg. más ligero que el Peugeot: solamente 890 Kg..
El chasis tubular era parecido al del 037, pero más largo, alto y ancho. Las suspensiones tenían un esquema derivado directamente de la F1: dobles triángulos paralelos, con dobles amortiguadores detrás.
La sofistificación de todas las soluciones adoptadas hicieron del Delta S4 un coche único, el más evolucionado de los Gr B.
Sin embargo, sólo tuvo unos meses de evolución: El RAC de 1985 y Montecarlo, Suecia, Portugal y Córcega de 1986. En Córcega, el piloto talismán de Lancia, destinado a ser el campeón del mundo con el S4 en 1986, Toivonen, moría en Córcega junto con su copiloto Cresto, a los mandos del Delta S4, cuando lideraba holgadamente el rallye. Este accidente fue la puntilla y el final del Delta S4 y de los Gr. B, fuertemente cuestionados despues del accidente de Portugal de 1986.
Lancia estrena el Delta S4 con motivo del último rallye del campeonato de 1985, el RAC de Gran Bretaña, para probar el coche. Sorprendentemente, arrasó, copando los dos primeros puestos del podio con Toivonen y Alen. Para 1986, el Delta S4 era el gran favorito para hacerse con el mundial, a pesar de la fortísima oposición de Peugeot. Toivonen comienza ganando el Montecarlo, en una gran lucha con Salonen. Tras el abandono de Toivonen en Suecia, cuando era lider, Alen lleva al segundo puesto el Delta S4. El rallye de Portugal fue un trágico paréntesis que supuso el principio del fin de los Gr. B, con el abandono de todos los equipos oficiales tras el accidente del Ford RS 200 de Santos. Tras el atípico Safari, que Lancia corrió con el antiguo 037, llegó Córcega. Aquí, sobre asfalto seco, Toivonen y el S4 se mostraron netamente superiores al resto. Toivonen y Cresto lideraban el rallye batiendo todos los records de los tramos, hasta el fatídico tramo en el que encontraron la muerte.

La mayor victoria de Toivonen: imponiéndose a la armada Peugeot y Audi en el Montecarlo de 1986. Obsérvese la impresionante trazada, en asfalto nevado con más de 500 CV bajo el pie, siempre a fondo.
Alen, saltando en el fatídico rallye de Córcega de 1986, poco antes del accidente de Henri y Sergio. La estampa del S4 en asfalto era impresionante.
Fotos cortesía de los libros "Rally Cars" y "Rally", de Reinhard Klein.

La muerte de Toivonen y Cresto (con victoria para Peugeot, tras el abandono de Lancia), supuso un golpe mortal para el equipo Lancia, para el Delta S4 y para los Gr. B. Se cortó en seco la evolución del S4. Aún así, con las victorias de Biasion en Argentina y de Alen en San Remo y Olympus (EEUU), Lancia y Alen estuvieron a punto de ganar a Peugeot y Kankkunen el último mundial de los Gr. B, el de 1986.
Personalmente, tuve la suerte de ver al Delta S4 en su máximo apogeo, con Toivonen al volante, ya que en 1986 me desplacé a ver los rallyes de Montecarlo, Portugal y Córcega. Si hubiera sabido lo que iba a ocurrir en Córcega, no hubiera dudado en ir a Suecia a ver a Toivonen. Siempre he dicho que lo más impresionante que he visto en rallyes ha sido Toivonen con el Lancia Delta S4 y Rohrl con el Audi S1. No espero ya nunca ver un espectáculo como el de Montecarlo de 1986: luchando a brazo partido Toivonen y Alen con los Delta S4, Salonen y Kankkunen con los 205 T16 E2 y Mikkola y Rohrl con los Audi S1. El sonido peculiar del S4 a partir de 5000 vueltas, con su compresor Volumex y su turbo KKK, la estampa del coche en el asfalto de Córcega, agazapado, con esos inmensos rodillos levantando el asfalto...las lágrimas cuando Toivonen no llegaba y escuchabamos por las radios, en un francés confuso y entrecortado, que Henri y Sergio no habían salido de las llamas...
Ese mismo año de 1986 Tabatón ganó en Campeonato de Europa con el Delta S4. Los aficionados españoles pudimos disfrutar de este espectacular monstruo en los rallyes Costa Brava y Príncipe de Asturias.
Particularmente, para mi ha quedado el Delta S4 como el vehículo de rallyes más impresionante de la historia y el binomio Toivonen-S4 como la simbiosis más perfecta entre piloto y vehículo que jamás se ha dado en la historia del mundial de rallyes. Toivonen fue el único que supo sacar la quintaesencia de un vehículo que se ha convertido en leyenda dentro de los ya legendarios Grupo B de rallyes.

Vista posterior de la suspensión trasera del S4: máxima tecnología, con un avanzado chasis tubular, dobles amortiguadores, frenos de doble pinza de última generación, suspensiones derivadas de la F1...la foto habla por si sola.
Alen finalizando segundo en Nueva Zelanda de 1986, cuando ya se conocía que 1986 era la última temporada de los gr. B. y Lancia ya no contaba con evolucionar más el S4.
Fotos cortesía de los libros "Rally Cars" y "Rally", de Reinhard Klein.
Textos:E. Lastra.




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